Sobre el paquete económico 2021, mi opinión: Citlali Medellín. 

El superávit que plantea el gobierno federal para el año 2021 no tiene sustento comprobable ya que durante el ejercicio anual 2020 el producto interno bruto de nuestra Nación cayó en un -8.6% y el índice de desarrollo humano colapso con un -22.5%, por lo tanto no hay como pueda sobreponerse hasta un +4% durante el próximo año. 

El ejecutivo federal dijo durante sus conferencias matutinas que el PIB y el IDH no eran referentes para él, por lo que invitaba a tener como punto evaluativo la felicidad de las personas, situación que hasta hoy no se palpa en los hogares mexicanos. 

Tras haberse presentado el paquete económico 2021 nos queda claro que la apuesta por los proyectos faraónicos (Dos Bocas, Tren Maya y Santa Lucía) y la centralización de los recursos y programas dejarán en la cuerda floja a los Estados y Municipios, pues ante lo primero, no hay certidumbre para la inversion en dichos proyectos y también encontramos de manifiesto que la operatividad de estos recursos no será encaminada a un Estado responsablemente subsidiario, sino más bien a un partido de Estado que busca implementar un modelo clientelar que le mantenga hegemónico y perpetuo en el poder, situación que llevamos décadas padeciendo y que el propio Presidente muchas veces criticó. 

Mientras la asignación de becas «educativas» que se otorgan sin reglas de operación que incentiven la educación de excelencia, incrementando sus montos asignados, pasando de $31,521 MDP (2020) a $31,937 MDP (2021), la seguridad en materia de salud queda reducida a un término sótanero con una reducción de sus recursos pasando de $81,889 MDP a solo $74,769 MDP, pareciera ser que para el Presidente las vidas perdidas y los daños colaterales que ha ocasionado la pandemia por COVID-19 son un tema menor que no merece ser atendido con tal ímpetu como lo hace con la venta de boletos para la rifa de un avión que no será rifado. 

Los Estados y Municipios se verán sacrificados pues la Federación plantea una reducción en los egresos pero está no aplica para sí misma, es más, los recursos asignados al ejecutivo federal se verán sustancialmente elevados, pasando «tijera» solo a las participaciones federales asignadas a los otros dos órdenes de Gobierno, bajo este contexto el Federal atenta a todas luces contra el Federalismo y el pacto hacendario, imponiendo un centralismo que nos hace retroceder como nación libre y soberana. 

Todas las cifras en las que el GobFed basa su perspectiva de crecimiento económico son falacias sin sustento alguno; el propio titular de Hacienda y Crédito Público se contradice vulgarmente, perdiendo toda congruencia entre sus palabras y sus actos, hace solo una par de semanas hablaba de colapsos financieros e indices económicos a la baja, ahora con la sumisión que le impone la bota de su amo, dobla las manos y presenta números contradictorios a lo que su propia boca sostenía recientemente. 

México debe tener alternativas económicas que le permitan reconstruirse, se deben presentar estímulos fiscales a las grandes y medianas empresas, pero más aún se debe fortalecer a los pequeños y microempresarios pues en estos sectores donde se encuentra el recurso circulante que le da vida a la economía de las localidades. 

En conclusión, el paquete económico debe ser replanteado, los congresos deben dejar de ser oficialías de partes del ejecutivo y deben comenzar a alzar la voz por la ciudadanía, ya que si bien la «esperanza» de las personas aún mantiene los índices de aceptación mediática del ejecutivo en alto, también lo es el hecho de que sus ocurrencias desenfrenadas nos tienen en un preámbulo de crisis financiera que después será muy tarde frenar, no me cansaré de ser insistente en cuanto al exigir la autonomía constitucional de los Estados y Municipios, pues ambos niveles de Gobierno debemos marchar en paralelo con la Federación, no ser simples observadores y aplaudidores a modo y voluntad. 

Por mi pueblo levanto mi voz. 

Citlali Medellín Careaga. 

Presidenta constitucional de Tamiahua, Ver.