¡Como de película! Un perrito esperó más de cuatro años a su dueña

* A pesar de las penurias, el can se negó a tener un nuevo hogar y se aferró a seguir de pie al lado de la carretera esperando a su verdadera dueña

Tailandia.- Anuchit Uncharoen, un motociclista viajero, le llamó la atención la presencia de un perro con expresión de tristeza parado al lado de la carretera. Fue tanta la inquietud que le ocasionó que decidió preguntar a los lugareños sobre el can.

El perro fue llamado Leo, llevaba cuatro años parado al lado del camino, como si estuviera esperando a alguien. Un día apareció Saowaluck Pinnuchawet, una mujer de 45 años, y lo llevó al veterinario para que le atendieran la sarna. Ella intentó adoptarlo, pero el día menos pensado desapareció de su casa.

Pinnuchawet, volvió a encontrar el perro sentado en el mismo lugar con expresión de tristeza. La mujer comprendió que estaba esperando a alguien y difícilmente se despegaría de ese lugar, a pesar de las penurias que pudiera sufrir por las inclemencias del tiempo. Así que, se dedicó a llevarle agua y comida todos los días para que su salud no se deteriorara.

El viajero se quedó impactado por la historia del can y la publicó en las redes sociales. Después de que esta se hiciera viral, apareció una mujer diciendo que el perro se llamaba Bong Bong y era de ella.

Noi Sittisarn, de 64 años, relató que se encontraba con su esposo recorriendo el lugar  en una camioneta, cuando el perro saltó. Ellos lo buscaron en vano y todo ese tiempo lo habían dado por perdido.

«Mi esposo y yo fuimos a buscarlo pero no lo encontramos y no sabíamos dónde podía estar», dijo Sittisarn, para Yahoo News.

Cuando el perro vio a su antigua dueña corrió hacia ella y recibió grandes muestras de cariño de su parte, aun así se negó a subir a la camioneta e ir a su viejo hogar. Ante esta situación, Noi decidió darle tiempo para adaptarse y prometió volver para intentar llevárselo.

Noi, recibió una llamada por la noche, se trataba de la mujer que cuidó de Leo todo ese tiempo, ella le pidió entre lágrimas que le dejara quedarse con él porque le tenía un gran cariño. En la llamada hubo un silencio prolongado, pero Noi aceptó la petición y respondió que le daba alegría que Bong Bong tuviera un hogar lleno de amor.

Desde entonces, el perro dejo de tener la expresión de tristeza que tanto llamó la atención del viajero y ahora es feliz en el hogar que había rechazado por esperar a tu antiguo dueño. Noi, quien aún no se olvida de él, lo visita con regularidad y  se ofreció a pagar los gastos del veterinario para cerciorarse que este bien de salud.

Fuente EL DEBATE

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