Palacio Nacional se surtió en El Palacio de Hierro, Liverpool para que viva AMLO y su familia

CIUDAD DE MÉXICO.- Palacio Nacional tendrá que ser adecuado para albergar a la familia del presidente Andrés Manuel López Obrador, porque durante décadas fungió como oficinas de Presidencia y sede de la Secretaría de Hacienda.

Por ello, ya se adquirieron utensilios para la cocina y para el comedor, artículos de limpieza, abarrotes y hasta se paga televisión satelital.

El menaje de Palacio Nacional se surtió en El Palacio de Hierro, Liverpool, y la despensa en Walmart, Superama y Chedraui.

Como en las cocinas de Palacio Nacional está prohibido usar instalaciones de gas, se tuvo que comprar una parrilla eléctrica portátil de 25 mil 147 pesos, que incluía unos recetarios con un costo de mil 753 pesos, para poder cocinarle al primer mandatario, de acuerdo con facturas de la Oficina de la Presidencia de la República a las que Excélsior tuvo acceso.

El gasto que se hizo por estos utensilios fue de 13 mil 719 pesos en El Palacio de Hierro y de seis mil 998.62 pesos en Liverpool.

“Me permito informarle que se tuvo la necesidad de adquirir utensilios para el servicio de alimentación (partida de gasto 22301), en particular una parrilla eléctrica portátil, la cual se encuentra en Palacio Nacional y se encuentra a disposición del titular del Ejecutivo. Por lo anterior, solicito su amable intervención para el reembolso de gastos que ampara la factura 28783 de fecha 9 de mayo de 2019 por $25,147.00 (veinticinco mil ciento cuarenta y siete 00/100 m.n); el gasto de la factura se ajusta a la cantidad antes mencionada, ya que la parrilla contiene recetarios que aumentan su precio en $1,753.05 (mil setecientos cincuenta y tres 06/100m.n.)”, se lee en el oficio OPR/SP/045/2019, redactado por Jael Hernández Hernández, director general de Recursos Materiales y Servicios Generales de la Oficina de la Presidencia.

En tanto, para poder alimentar a los empleados de Presidencia en reuniones de trabajo, que se han llevado a cabo en Palacio Nacional, se expidió un cheque a nombre de Laura González Nieto, por la cantidad de seis mil 913.35 pesos por concepto de compra de abarrotes diversos.

En 2001, un escándalo sacudió al gobierno de Vicente Fox, cuando se dio a conocer el toallagate, documentado por la periodista Anabel Hernández. Esta noticia tomó por sorpresa al primer gobierno federal panista, que negó la denuncia hecha en la investigación periodística y se borraron los datos de Compranet, en los que se evidenciaba que se habían adquirido en la Residencia Oficial de Los Pinos, toallas por más de cuatro mil pesos.

En la actual administración, los productos alimenticios y de limpieza se han comprado en tiendas como Superama, Soriana y City Market.

Además, en marzo y en mayo se pagaron 16 mil 426.66 pesos a la Corporación Novavisión, S. de R.L. de C.V. por los servicios prestados a la Presidencia por televisión de paga.

El Presidente cohabitará con la historia

Trabajadores y mobiliario ya fueron reubicados para acondicionar las habitaciones

No hay plazo que no se cumpla y los preparativos para que el Palacio Nacional vuelva a ser el hogar del Presidente de la República están en proceso.

Desde la campaña, cuando anunció que no habitaría en la Residencia Oficial de Los Pinos, el presidente Andrés Manuel López Obrador adelantó que contemplaba la posibilidad de vivir en Palacio Nacional.

De hecho, ya como jefe del Ejecutivo, en días en que el trabajo se acumula, ha pasado noches en el departamento que se habilitó durante la presidencia de Felipe Calderón

Así lo dijo el 23 de enero, en medio de la crisis por la explosión en Tlahuelilpan y de su campaña en contra del robo de combustibles: “Se construyó aquí un departamento desde el tiempo del gobierno de Felipe Calderón y se mantuvo ese departamento con el presidente (Enrique) Peña. Entonces, existe ese departamento y me he quedado a dormir en estos días”.

Reiteró que una vez que su hijo Jesús Ernesto concluyera el sexto año de primaria, el menor, su esposa Beatriz y él harían de Palacio Nacional su residencia permanente.

Como Juárez

López Obrador, ferviente admirador de Benito Juárez, ha dicho que tiene el “deseo legítimo” de estar a la altura del Benemérito de las Américas y, por ello, su deseo de despachar y habitar como Presidente el Palacio Nacional.

Las crónicas del Siglo XIX señalan que Juárez terminaba su jornada laboral en el despacho, en el ala sur del edificio. De ahí salía, atravesaba pasillos y patios para llegar a las habitaciones que ocupaba con su familia— hoy convertidas en museo. La jornada siguiente repetía el camino en sentido inverso.

El despacho presidencial se ubica en el primer piso del ala sur de Palacio Nacional. Consta de dos galerías, denominadas de los Insurgentes y Presidentes, y de un conjunto de salones.

Estos espacios, además, cuentan con mobiliario histórico y colecciones de objetos artísticos como pinturas, candiles y candelabros.

Estas áreas protocolarias de la Presidencia ocupan los salones que asoman a la Plaza de la Constitución, a la calle de Corregidora y a la Suprema Corte de Justicia. Están reservadas para reuniones con dignatarios extranjeros y fiestas como el Grito de Independencia.

En el primer piso del ala sur del Palacio se ubicaron las áreas habitacionales de virreyes y de Maximiliano y Carlota, antes de mudarse a Chapultepec.

Es en esa ala del edificio donde se modificaron espacios y se reubicaron trabajadores y mobiliario para habilitar las que serán las habitaciones.

Juárez vivió en el ala opuesta del complejo, la que da a la calle Moneda.

Porfirio Díaz fue quien decidió trasladar definitivamente la residencia oficial al Castillo de Chapultepec.

El despacho presidencial, al igual que otras áreas del edificio, ha tenido varias remodelaciones, la más reciente en 2006. El piso de parquet fue restaurado y se modernizaron y ampliaron áreas sanitarias, añadiéndole baño, vestíbulo amueblado y servicio telefónico.

El comedor, el antecomedor y la cocina presidencial también fueron ampliados. Se inauguraron los nuevos edificios de la Secretaría de Hacienda, que dan a la calle de Correo Mayor, y que sustituyen a los edificios Landa.

El ala sur del edificio, además, son las oficinas y cuartel de la Primera Zona Militar, lo que hace infranqueable ese sector del complejo para visitantes y turistas, y garantiza la seguridad del Presidente.

Un lugar incesante

Los nuevos moradores de Palacio Nacional se encontrarán con una dinámica que no se parece a la de ninguna casa.

De acuerdo con funcionarios del gobierno federal, el conjunto no deja de ser un museo donde, además, despacha el Presidente, se desarrollan reuniones de trabajo a lo largo del día, rodeado de protestas que inician desde las 05:00 horas y se prolongan a lo largo del día. Todo el que camina por pasillos y museos del Palacio Nacional debe traer colgado un gafete.

Los rondines que efectúa personal de la Secretaría de Hacienda y soldados por el complejo histórico, en busca de material explosivo, ya eran notorios desde que el Presidente despacha en el edificio, y se reforzarán en las próximas semanas.

La intimidad familiar intentará convivir con control de acceso, la presencia constante de soldados, el ir y venir de turistas, de reporteros, camarógrafos y fotógrafos, con ruido constante… y con la falta de vecinos.

Información en: https://www.excelsior.com.mx/nacional/dan-a-palacio-nacional-calor-de-hogar/1318113

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