El cierre de la administración del exalcalde de Tuxpan, Jesús Fomperoza Torres, ha quedado marcado por la sombra de la corrupción y el desorden financiero.
Según confirmaron las actuales autoridades municipales, el exedil abandonó el cargo sin que sus estados financieros fueran aprobados, tras una ríspida sesión de Cabildo el pasado 30 de diciembre donde salieron a la luz graves irregularidades.
Gastos inexplicables y presunto daño ambiental
Durante la última sesión del cuerpo colegiado, los regidores encararon a Fomperoza y a su tesorero por una serie de gastos que resultan difíciles de justificar. Uno de los puntos más críticos fue el pago mensual de 120 mil pesos por la renta de una pipa para desechos del rastro; sin embargo, se denunció que durante los últimos 4 o 5 meses el rastro vertió sus desechos directamente al estero de Tenechaco, ignorando la contaminación causada.
A esto se suman otras observaciones que los ediles calificaron como excesivas o inexistentes, tales como:
Lentes de costo excesivo: El pago a una empresa por 40 lentes graduados para trabajadores con un costo unitario de casi 11 mil pesos cada uno.
Digitalización millonaria: Un gasto de casi 2 millones de pesos bajo el concepto de «digitalización» durante el 2025.
Eventos de apoyos ficticios: Entregas de apoyos a las que los ediles nunca fueron convocados.
Obras de mala calidad: Proyectos que no fueron entregados formalmente debido a que los patronatos se negaron a firmar por las deficiencias en la construcción.
El cierre arbitrario de la cuenta pública
A pesar de que el 30 de diciembre ingresó un recurso superior a los 20 millones de pesos, el alcalde y el tesorero decidieron cerrar la cuenta pública de forma abrupta. Con esta acción, dejaron a una gran cantidad de proveedores sin pago, bajo la supuesta promesa de que las deudas quedarían etiquetadas para la presente administración.
No obstante, las autoridades actuales han advertido que cumplir con esos pagos con el recurso existente es prácticamente imposible, ya que podrían caer en responsabilidad por daño patrimonial.
La situación se agrava por las deudas apremiantes dejadas con instituciones federales: a la CFE se le adeuda un año completo de servicio, mientras que al IMSS se le dejó de pagar desde julio de 2025, rompiendo acuerdos previos para frenar el crecimiento de la deuda.
Cabe resaltar que la administración entrante tiene la obligación de investigar a dónde fue a parar el recurso del 2025 y actuar en consecuencia contra quien resulte responsable.
El desfalco de las arcas municipales, debe tener repercusiones legales.
Finalmente, resulta inevitable señalar el evidente cambio en el nivel de vida de Jesús Fomperoza durante el único año en que tuvo la oportunidad de gobernar Tuxpan. De la mano de quienes solaparon sus acciones, el exalcalde concluye un periodo de gestión que hoy es señalado por la opacidad y el perjuicio a la hacienda pública.






