SEP elimina la reprobación automática: alumnos ya no repetirán por faltas o materias reprobadas

Ciudad de México.- El sistema educativo en México dio un giro importante luego de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación avalara el nuevo modelo de evaluación de la Secretaría de Educación Pública (SEP), con el que se elimina la reprobación automática en educación básica.

La resolución impacta a más de 23 millones de estudiantes de preescolar, primaria y secundaria en todo el país, al confirmar que ya no se podrá obligar a un alumno a repetir el ciclo escolar únicamente por faltas o por no acreditar todas las materias.

El fallo valida el Acuerdo 10/09/23 de la SEP, que redefine los criterios de evaluación escolar y modifica el sistema tradicional basado exclusivamente en calificaciones numéricas y asistencia.

En el esquema vigente, la calificación mínima aprobatoria se mantiene en 6, sin embargo, este ya no será el único factor para determinar si un estudiante repite o no el grado escolar.

El nuevo modelo establece que los alumnos podrán avanzar de grado incluso con materias no acreditadas, siempre que se consideren otros elementos de su desempeño académico, con posibilidad de regularización posterior mediante evaluaciones o mecanismos de apoyo educativo.

De acuerdo con este enfoque, la asistencia deja de ser un criterio determinante para reprobar, lo que elimina la regla rígida que obligaba a cumplir porcentajes mínimos de presencia para poder acreditar el ciclo escolar.

Las autoridades educativas sostienen que el objetivo es reducir la deserción escolar y evitar que factores externos como problemas familiares, económicos o de salud terminen expulsando a los estudiantes del sistema educativo.

Durante la discusión en la Corte, los ministros señalaron que la educación debe evaluarse de forma integral y no únicamente a través de números, además de considerar el contexto social de los alumnos.

No obstante, algunos integrantes del máximo tribunal advirtieron que flexibilizar los criterios de evaluación podría debilitar el nivel académico y reducir las exigencias básicas dentro del sistema escolar.

El cambio contrasta con el modelo anterior, donde la reprobación de varias materias o la falta de asistencia podía derivar directamente en la repetición del año escolar.

Con esta resolución, el sistema educativo mexicano adopta un esquema más flexible, en el que el aprendizaje deja de depender únicamente de calificaciones y asistencia, y se prioriza el seguimiento del proceso formativo del estudiante.

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