Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró este viernes que la propuesta para adelantar más de un mes el fin del ciclo escolar por el Mundial de Futbol todavía no es una decisión definitiva, pese a que la Secretaría de Educación Pública ya había anunciado oficialmente los cambios al calendario.
Durante su conferencia, la mandataria explicó que la medida presentada por el titular de la SEP, Mario Delgado, corresponde únicamente a una propuesta planteada por autoridades educativas estatales y no a una resolución final del Gobierno federal.
“Es una propuesta la que hizo Mario ayer, que viene de los propios estados de la República; no es que sea una decisión de Mario”, declaró Sheinbaum.
La Presidenta señaló que el planteamiento surgió tras reuniones con secretarios de educación estatales y, según afirmó, también a petición de algunos docentes que solicitaron adelantar las vacaciones principalmente por la realización del Mundial de Futbol.
No obstante, sus declaraciones contradijeron el anuncio realizado apenas un día antes por la SEP, dependencia que difundió mediante videos, publicaciones oficiales y un comunicado que el ciclo escolar concluiría el próximo 5 de junio debido a las altas temperaturas y a la realización de la justa deportiva internacional.
El calendario original contemplaba 185 días efectivos de clases, iniciando el 1 de septiembre de 2025 y concluyendo el 15 de julio de 2026. Con el ajuste anunciado por la SEP, las actividades escolares terminarían más de cinco semanas antes, mientras que el regreso a clases permanecería programado para el 31 de agosto.
Mario Delgado aseguró previamente que las modificaciones habían sido aprobadas por unanimidad entre autoridades educativas de los estados y que el personal administrativo continuaría labores hasta el 12 de junio, un día después del arranque de la Copa del Mundo.
Además, la SEP informó que entre el 17 y el 28 de agosto se realizarían dos semanas dedicadas al fortalecimiento académico para evitar afectaciones al plan de estudios.
Sin embargo, el anuncio provocó inconformidad entre asociaciones civiles, docentes y padres de familia en distintas partes del país, quienes cuestionaron tanto la reducción del calendario escolar como la falta de consulta previa.
Profesores también rechazaron la versión de que la propuesta hubiera sido consensuada dentro de las escuelas y advirtieron que disminuir el tiempo de clases podría afectar el aprendizaje de millones de estudiantes.






