Tres dragones, un ejército zombi, 174.373 muertes y 67 capítulos después, llega el principio del fin de Juego de tronos.
Estos nuevos episodios cerrarán la trama que comenzó en abril de 2011 y que se ha convertido en la mayor serie de la historia de la televisión. Un fenómeno, con sus acérrimos seguidores y más de un detractor, que ha marcado varios hitos que tardarán en superarse en términos de audiencia, presupuestos, narrativa, premios y globalización. Y que ha consolidado el género fantástico en la primera línea del entretenimiento televisivo.
La octava y última temporada tendrá menos episodios, seis, pero los cuatro últimos con una duración de alrededor de una hora y veinte minutos. La historia de Juego de tronos ya era famosa antes de que los guionistas y productores David Benioff y D. B. Weiss la convirtieran en serie para HBO. Las cuatro novelas de George R. R. Martin, de la saga Canción de hielo y fuego, habían vendido millones de ejemplares.
Una docena de intérpretes se han hecho famosos dando vida a los ya clásicos Jon Nieve, Daenerys Targaryen o los hermanos Lannister en su lucha por ocupar el trono del reino de Poniente. En 2011 la mayoría eran desconocidos y entonces no sabían muy bien donde se metían, “Al principio pensé que tenía un gran personaje en un mundo loco, no sabía cómo la gente iba a navegar en este mundo de fantasía. El guion era excitante, aunque no podía recordar qué personaje era quien con esos nombres tan raros”, comenta Nikolaj Coster-Waldau (Jaime Lannister) durante una entrevista en Londres. Isaac Hempstead-Wright, Bran Stark en la ficción, era un niño de 10 años cuando comenzó la serie. “No leía los guiones. Mi madre me dijo, ‘te tiran de una torre‘, y yo dije: ‘¡guay!’. Fue como un campamento de verano increíble, escalando, montando a caballo… me lo pasé genial”, apunta el joven actor.
Algo en lo que todos coinciden es que lo que les convenció fue la escritura de los guiones. “Ni estaba familiarizado con los libros. La secuencia que me mandaron para el castingme pareció que estaba muy bien escrita. Pensé, la escritura es buena, y Sean Bean [que actuó en la primera temporada] está en ella, actor que le dio a la serie credibilidad en su inicio”, apunta John Bradley-West, Sam Tarley en la serie. “Yo no había trabajado antes, acababa de salir de la escuela de interpretación, así que lo que me atrajo fue que era un trabajo, ni siquiera era plenamente consciente de que era HBO, lo único que quería era no avergonzar a mi agente”, finaliza.
Información en:
https://elpais.com/cultura/2019/04/12/television/1555059474_783127.html






